El hinojo suele ser bien tolerado cuando se utiliza en las cantidades y durante los periodos recomendados. Sin embargo, deben considerarse las siguientes precauciones:
Alergias: evitar su uso en personas con hipersensibilidad al hinojo, al anetol o a otras plantas de la familia Apiaceae, como anís, alcaravea, apio, cilantro o eneldo. Se han descrito reacciones alérgicas que pueden afectar la piel o las vías respiratorias.
Embarazo y lactancia: el uso medicinal de preparados de hinojo no se recomienda durante el embarazo ni la lactancia, ya que no existen datos suficientes para establecer su seguridad en estas etapas.
Uso prolongado: para el autocuidado con preparados medicinales de fruto de hinojo, la EMA establece periodos de uso limitados; en adultos y adolescentes, generalmente no más de dos semanas. Si las molestias persisten o empeoran, es recomendable buscar valoración profesional.
Estragol: el hinojo contiene naturalmente estragol. La EMA recomienda que la exposición a este compuesto en productos herbales se mantenga tan baja como sea razonablemente posible, por lo que no es recomendable asumir que dosis mayores o preparados más concentrados proporcionan mayores beneficios.
Aceite esencial: no debe considerarse equivalente a una infusión, al fruto seco o a una tintura. Es una preparación mucho más concentrada y cuenta con precauciones y condiciones de uso específicas.