La valeriana suele presentar buena tolerabilidad en las preparaciones medicinales adecuadas, pero puede producir somnolencia y afectar temporalmente la capacidad de reacción en algunas personas.
Conducción y maquinaria: debido a su posible efecto sedante, puede disminuir la capacidad para conducir vehículos u operar maquinaria. Debe evitarse realizar estas actividades cuando se perciba somnolencia o disminución del estado de alerta.
Alcohol y sedantes: por precaución, no es recomendable combinarla de manera indiscriminada con alcohol, medicamentos sedantes, hipnóticos, ansiolíticos u otras sustancias depresoras del sistema nervioso central. Las posibles interacciones no han sido caracterizadas completamente para todas las preparaciones.
Embarazo y lactancia: debido a que no existe información suficiente para establecer su seguridad durante estas etapas, su uso medicinal no se recomienda durante el embarazo y la lactancia.
Menores de 12 años: la documentación medicinal europea no recomienda su utilización en niños menores de 12 años debido a la falta de información suficiente.
Efectos adversos: pueden presentarse molestias gastrointestinales, como náuseas o cólicos abdominales, en algunas personas.
Duración de los síntomas: si las alteraciones del sueño, la tensión nerviosa o el estrés persisten o empeoran durante el uso, debe buscarse valoración profesional.
La valeriana no debe utilizarse para sustituir sin supervisión tratamientos prescritos para trastornos de ansiedad, insomnio u otras alteraciones del sistema nervioso.